La Ley de Educación Sexual Integral (ESI) cumplió ayer 17 años de su sanción, pero, a pesar de su trayectoria, aún es resistida por algunos sectores de la sociedad.
Sin ir tan lejos, Javier Milei, candidato a presidente de La Libertada Avanza, acusó en mayo de este año que la ESI “es parte de la destrucción de la familia y de la eliminación de los seres humanos”.
Nuevo Diario se contactó con la Lic. Marcela Cortez, referente jurisdiccional del programa de Educación Sexual Integral en la Provincia (depende del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología), para conocer su postura al respecto, pero, sobre todo, para demostrar el trabajo que se realiza en nuestro territorio.
“Desde el programa hay una voluntad política de fortalecer la Educación Sexual Integral. Esto es un derecho que tienen los estudiantes, y a nosotros, como programa, nos preocupa este tipo de planteos cuando hablan de sacar este derecho que ha sido conquistado y que ha sido resultado de una larga lucha”, introdujo.
La Ley ESI establece el derecho de todos los estudiantes a recibir contenidos de educación sexual de manera integral en todas las escuelas del país desde el Nivel Inicial hasta la formación técnica no universitaria.
“Es una ley que ha marcado un hito en la historia de las leyes de país. En el caso de la provincia de Santiago del Estero, el programa también tiene su historia: venimos trabajando hace mucho (más de 10 años) en lo que es la sistematización de la Educación Sexual Integral en el ámbito educativo. El programa cuenta con un equipo territorial que va capacitando y acompañando a los docentes para que se puedan llevar a cabo todas las actividades de ESI”, explicó la licenciada.
¿Cómo fueron los inicios de su implementación? “En un principio sí podíamos destacar que podíamos encontrar algún tipo de resistencias -recordó-, pero todo eso se ha ido salvando en el tiempo porque hemos podido trabajar y acompañar a las instituciones educativas. A lo largo de los años, desde el programa, hemos desarrollado distintas líneas: lo que es formación docente, acompañamiento a las trayectorias escolares y actividades con estudiantes”.
Al respecto de la “resistencias”, la referente del programa comentó cómo fue el trabajo con las familias que, muchas veces, cuestionan la implementación de esta ley: “Tenemos una línea de trabajo con familias. La semana anterior realizamos la Semana de la ESI, donde estuvimos trabajando en conversatorios y distintas actividades con familias. Tenemos una muy buena recepción y participación. Para el programa, es muy importante la incorporación de las familias para el trabajo de la ESI. Cada actividad y propuesta pedagógica que nosotros planteamos incorporamos a las familias”.
Sobre la importancia de la ley, destacó: “La Educación Sexual Integral es un derecho que tiene cada niño, niña y adolescente. Es un derecho conquistado y que tenemos que defender. Con la Educación Sexual Integral estamos promoviendo y desarrollando comportamientos de autoprotección porque ante situaciones de vulneración de derechos estos niños, niñas y adolescentes pueden poner en palabras lo que les está pasando y pueden, de alguna manera, pedir ayuda. Estos docentes están capacitados para poder activar distintos protocolos y restituir los derechos de estos niños que han sido vulnerados”.
La Lic. Cortez precisó que “los resultados son adolescentes, niños y niñas que son empoderados en derechos. Hoy podemos decir que niños, niñas y adolescentes no demandan Educación Sexual Integral. Hay una demanda de parte de estudiantes y, también, del colectivo docente de ser capacitados”.
También hizo hincapié en que “los mitos y tabúes en cuando a sexualidad han existido y algunos prevalecen. Cuando trabajamos con los estudiantes nos damos cuenta, pero con el trabajo pedagógico se puede trabajar en esos mitos y tabúes. Ellos plantean mucho en cuanto al cuidado del cuerpo, los métodos anticonceptivos, los embarazos no intencionales en la adolescencia, y todo eso lo vamos trabajando. Tenemos una línea que es el plan de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia. También tenemos otra línea que es Educar en Igualdad, Prevención y Erradicación de la Violencia de Género”.
Por último, remarcó que con la ley “podemos promover que niños, niñas y adolescentes puedan cuidar su cuerpo, valorar la afectividad, respetar la diversidad, la perspectiva de género y despejar toda mirada o paradigma más biologicista, que lo vinculan a la educación sexual integral con la genitalidad”.
