Como un legado especial que dejaron sus padres, Walter de la Silva y Marisa Cejas, Andrea de la Silva tomó la presidencia de Aceband (Asociación Celíaca Bandeña), hace pocos días, por una decisión de la nueva comisión directiva.
En diálogo con Nuevo Diario dio detalles sobre cómo se encuentra la institución, que desde hace casi 30 años funciona sin fines de lucro, buscando colaborar con los celíacos de toda la provincia. «Nuestro propósito, más bien el de mis padres en esta institución, siempre fue que el celíaco pueda tener la comida en su mesa, algo tan indispensable como eso, pero en los últimos años nos vimos complicados e incluso hasta olvidados, ya que, por ejemplo, la Nación dejó de enviar las cajas con alimentos que repartíamos a los afiliados de bajos recursos. De esto nosotros hacíamos viandas semanales completas para la gente».
«La Municipalidad de La Banda también nos soltó la mano, para solicitar limpieza del predio nos piden papeles y expedientes que demoran muchísimo tiempo, nos sentimos olvidados cuando nuestra tarea siempre fue ayudar», amplió.
Los costos
Los impuestos, que no dejan de subir, y la materia prima, difícil de conseguir en algunos casos, se volvieron un gran obstáculo. «Si bien nosotros tenemos nuestra molienda, no lo es todo, precisamos de mucha materia prima y costosa, que incluso no podemos comprar en cantidad porque no nos permiten los ingresos que tenemos. Bajó la demanda también porque se iniciaron muchos emprendimientos, a los que llamamos a actuar con la responsabilidad debida a la hora de elaborar los alimentos».
«Se está haciendo muy difícil la situación, mantenernos, pero no nos queremos dejar caer, para mí esta es una gran responsabilidad porque por muchísimos años vi a mis padres tocar puertas y puertas para mantener Aceband», sumó.
Proyectos
Sobre nuevos proyectos comentó que «buscamos las formas de poder innovar y seguir como cambiando el menú, ofreciendo nuevas cosas que llamen la atención del celíaco y lo que necesita en su día a día».
También comentó que se llevan a cabo talleres los días sábados en dos turnos: «Estos son a bajo costo y se pueden sumar quienes necesiten aprender».
«Queremos poder volver a llegar al interior provincial, donde tenemos muchas filiales que dolorosamente son las que más sufrieron por los recortes de Nación. Esto se trata de comida para la gente y comida costosa realmente en la mayoría de los casos», especificó De la Silva.
