El barrio Besares, un pequeño complejo habitacional que, además de albergar una gran historia, mantiene en su geografía al cementerio municipal La Misericordia y que, para mala suerte de los vecinos, cuenta con sus alrededores repletos de basurales.
Tras quejas de vecinos, Nuevo Diario se acercó a este sector de la ciudad para dialogar con los mismos y efectivamente se corroboraron los dichos: «Vivimos rodeados de basura», expresó Enrique, un vecino de la calle Juanita Briones específicamente, siendo este uno de los lados del mencionado cementerio, donde además se encuentra una plaza que pertenece al barrio Palermo.
«Realicé reclamos, videos y la verdad es que siempre hay basura, seguramente ahora para el Día de la Madre van a venir a limpiar, pero sino este lugar está siempre así», agregó.
Alumbrado público y contenedores son otros de los servicios con los que los bandeños de este sector no cuentan, además de no tener cordón cuneta. «Teníamos un foquito, pero se quemó y a la noche estamos en la oscuridad en toda la calle, la verdad», dijeron.
Mientras que sobre la misma calle, en intersección con Pringles, la situación empeora, ya que en toda la zona se puede sentir el hedor de animales en descomposición entre una mayor cantidad de basura. «No sabemos por qué no vienen a limpiar, esto está muy a la vista, frente a una plaza», expresó Fabián, quien reside sobre la mencionada calle, a pocos metros de Juanita Briones.
«Además, por el hecho de ser un pasaje y tampoco tener luz, es el paso de muchos ladrones todos los días y particularmente de noche», agregó.
La zona se encuentra totalmente en estado de abandono y no solamente este lateral del cementerio, sino que en toda su periferia y diferentes calles del barrio Besares, sumado a la falta de servicios básicos ya mencionados como alumbrado público y contenedores para el depósito de deshechos.
