El padre Mario Ramón Tenti, párroco del Santuario de Mama Antula en Villa Silípica, se encuentra en una misión en Colombia, llevando un mensaje de fe y esperanza a comunidades rurales y desfavorecidas. En una entrevista exclusiva con Nuevo Diario, el padre Tenti compartió sus experiencias y desafíos en su labor misionera.
La inspiración de Mama Antula
Desde que la figura de Mama Antula cobró relevancia a nivel mundial, el padre Tenti y su equipo han seguido sus pasos, llevando su misión más allá de las fronteras argentinas. «Nosotros, desde hace unos años, hemos empezado a salir, como hacía Mama Antula, a misiones en contextos sociales desfavorables. Hemos estado en el Amazonas peruano, en la zona caribeña y en la triple frontera entre Brasil, Colombia y Perú», comentó.
El padre realizó un cambio significativo en sus misiones, trasladándose a Cartagena, Colombia. Allí, trabaja en comunidades rurales de pescadores situadas a unos 20 kilómetros de la ciudad. «Estamos misionando frente a Cartagena, en una isla grande con comunidades afrodescendientes. La motivación es llevar a Jesús para que lo puedan conocer, amar y servir en estos contextos de mucha pobreza», explicó.
Tenti destaca la cálida recepción que han tenido en estos lugares. «La empatía con la gente del lugar, con los niños, los jóvenes y los aborígenes en el Amazonas ha sido extraordinaria. Aquí en Tierra Bomba, una isla dividida en cuatro regiones, la generosidad y amor de las comunidades afrodescendientes es impresionante», señaló. A pesar de los desafíos, el padre Tenti encuentra motivación en el entusiasmo de los niños y la participación activa de la comunidad.
La misión del padre Tenti no se limita a la celebración de la misa. Su agenda incluye visitas a escuelas, charlas con docentes, celebraciones con niños y la organización de novenas. «Hoy, tengo una charla con docentes del secundario, una celebración con niños del primario y otra charla con docentes del primario. A las 7 de la noche, estaré celebrando la novena de la Virgen del Carmen», detalló.
La labor del padre Tenti ha tenido un impacto significativo en la comunidad. Muchas personas han regresado a la iglesia católica después de haberse alejado hacia iglesias evangélicas debido a la falta de un párroco fijo en la zona. «Los niños están entusiasmados con la catequesis, muchos quieren hacer la comunión. La empatía especial que tenemos con los niños ha sido clave para este acercamiento», afirmó.
Parte de la misión del padre Tenti es compartir la historia de Mama Antula y su devoción. «Siempre les hablo de Mama Antula, de su vida y su testimonio, invitándolos a seguir su ejemplo de amor y sacrificio,» comentó. Esta conexión histórica y espiritual refuerza el mensaje de fe que el padre Tenti lleva consigo.
Un encuentro de culturas
El padre Tenti también ha sido testigo de la alegría y el espíritu festivo de la comunidad colombiana tras el triunfo en la Copa América. «Anoche, con el triunfo de Colombia, fue una algarabía. La gente en la calle, los chicos en las motos, las banderas, las bocinas… Fue un momento de gran alegría, el domingo mi corazón va a estar dividido», recordó.
A pesar de los desafíos y la distancia de su hogar en Santiago del Estero, el padre Tenti encuentra en su misión una profunda satisfacción. «Adoro a la gente de aquí. Realmente me quedaría a vivir», concluyó con una sonrisa.
