La provincia vivió ayer una de las jornadas más sofocantes de las últimas semanas, con temperaturas extremas. Desde horas del mediodía, la sensación térmica superó los 43 grados y, en algunos puntos, trepó por encima de los 44°, potenciada por un persistente viento del norte que convirtió la tarde en un escenario de calor agobiante y aire pesado.
En medio de este panorama, y tal como lo anticipaba el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), durante la noche comenzó a sentirse el esperado cambio de tiempo en el sur provincial. El ingreso de un frente frío trajo consigo intensas ráfagas de viento sur que sorprendieron a los vecinos de distintas localidades, generando un marcado descenso térmico y, por momentos, la clásica nube de polvo que acompaña estas irrupciones de aire más fresco. Las primeras localidades alcanzadas fueron Sol de Julio, Sumampa, Ramírez de Velazco, Paso de Óscares y Villa Quebrachos. Allí, la llegada del viento sur se registró de manera repentina y con ráfagas fuertes que obligaron a muchos vecinos a asegurar objetos livianos ante el temor de que fueran arrastrados. Ya hacia las últimas horas del día, el avance del frente frío alcanzó también la zona de Los Telares, tras un día de mucho calor.
No obstante, el cambio no se produjo de manera uniforme en toda la provincia. Al cierre de esta edición, varias ciudades del interior continuaban bajo la influencia del calor extremo y no habían experimentado aún el ingreso del viento sur. Entre ellas, la más afectada fue la ciudad de Frías, en el departamento Choya, donde los registros térmicos superaron nuevamente los 44 grados de sensación térmica, convirtiéndola en uno de los puntos más calurosos de la jornada. Según los pronósticos oficiales, el descenso de la temperatura continuará en las próximas horas y podría venir acompañado de inestabilidad, con probabilidad de chaparrones aislados o tormentas en distintos sectores del territorio provincial.
