Organizar un asado en familia el domingo es una tradición típica. Sin embargo, esta tradición se ha vuelto más difícil de cumplir debido a los constantes aumentos del precio de la carne, que han resultado en una disminución de la demanda.
En este contexto, Nuevo Diario realizó un recorrido por diferentes locales en La Banda, para dialogar con carniceros sobre la demanda de los cortes para asado. «La verdad es que la gente no deja de consumir asado, pero sin duda lo hacen con menos frecuencia y compran cantidades más pequeñas. Esto es algo que hemos notado en los últimos meses. Por ejemplo, en la última fecha especial, el Día del Niño, solíamos vender mucho, pero este año no fue así. Lamentablemente, ya anticipábamos esto porque notamos que la gente se restringe significativamente cuando se trata de comprar carne de vaca», comentó Julián, propietario de una carnicería en el barrio Palermo.
«Esta situación la venimos enfrentando todo el año. Poco a poco perdimos la esperanza de tener ventas aseguradas en las fechas especiales y los domingos. Los continuos aumentos y la baja demanda son muy preocupantes, porque mi negocio es el sustento de mi familia, y si no vendemos, no comemos», expresó Julián al hablar sobre la situación a la que se enfrenta cada día.
Alternativas
Por otro lado, quienes también venden carne de cerdo y pollo, señalaron que la carne de cerdo es una opción muy popular para los asados debido a su menor costo en comparación con la carne de vaca.
Lo mismo ocurre con el pollo. «Aunque a algunos no les gusta usar pollo para asado, se ha convertido en una opción viable en la actualidad. Un pollo en la parrilla puede alimentar fácilmente a cuatro personas y cuesta entre $ 10.000 y $ 12.000. Si se quisiera comprar carne para cuatro personas, se gastaría al menos $ 20.000», comentaron.
Los precios
Carne de vaca: Los cortes para asado, que incluyen costillas, bocado de lomo y matambre, tienen un valor de $ 10.000 por kilo. El vacío, keperí y tapa de asado cuestan $ 11.000, mientras que el chorizo y la morcilla cuestan $ 8.000 por kilo.
Carne de cerdo: La costilla y el matambre tienen un costo de $ 5.500 por kilo.
Pollo: El precio por kilo es de $ 5.000, mientras que solo la pata muslo cuesta $ 4.500 por kilo. «Suele usarse también mucho para poner a la parrilla, más que otras partes del pollo», comentaron.
Los precios pueden variar según la carnicería y la calidad de la carne, «depende de la zona y si es vaca o ternero lo que se vende», dijeron.
