ecilia Moreau, diputada nacional por Unión por la Patria, reconoció el domingo pasado –vía redes sociales– el triunfo del Frente Cívico por Santiago en toda la provincia, en el marco de las elecciones municipales 2026.
Moreau compartió: «El camino no es la crueldad. El pueblo de Santiago del Estero demostró hoy (por el domingo) con contundencia que lo que se necesita es una política que priorice el trabajo, la educación, la salud, el desarrollo soberano y la dignidad de nuestra gente. Por eso La Libertad Avanza no pudo ganar ni en uno de los 26 distritos de la provincia. Quiero felicitar a todos los compañeros y correligionarios. Y enviar un gran abrazo a Gerardo Zamora, que, hoy desde el Senado, sigue dando la pelea con los mismos valores de siempre».
La diputada atendió ayer el llamado de Nuevo Diario: profundizó el mensaje, apuntó contra el gobierno que encabeza Javier Milei y dejó un mensaje a la sociedad.
– ¿Qué análisis hacés de la victoria –general– del Frente Cívico por Santiago?
– En primer lugar, felicitar, una vez más, no solo a Gerardo Zamora, al gobernador (Elías) Suárez, sino a toda la militancia del Frente Cívico por Santiago, a la que conozco muy bien, y al pueblo de Santiago del Estero por esta muestra de sabiduría, más que por el resultado electoral. Las elecciones dejaron un mensaje contundente y significativo en esta coyuntura: la gente le dio la espalda a un proyecto que hace de la hipocresía un modus operandi, que habla de libertad mientras castiga y que pone en riesgo, en definitiva, su integridad y la vida de jubilados y personas con discapacidad. Se empiezan a ver cada vez más los hilos de una narrativa que no tiene nada que ver con la realidad que viven millones de argentinos, y cuando eso pasa, ya no hay vuelta atrás, y ayer (por el domingo) me parece que pasó eso. Perdieron en los 26 distritos; no es que les fue «más o menos». Perdieron de manera contundente. Hubo un rechazo al modelo del presidente Milei. Y, además, el triunfo del Frente Cívico expresó un reconocimiento a la coherencia, al trabajo, a la historia, a quienes no se acomodan según los vientos del momento y a quienes mantienen las convicciones y las ideas intactas. Gerardo lo dejó en claro hace unos días: ni de rodillas ni cómplices de la crueldad, porque en el medio está la gente.
– Tu publicación comienza con «El camino no es la crueldad». ¿Qué observás?
– Mucha crueldad por parte del Gobierno nacional. Mucha indiferencia. Hoy, una de las escenas complejas que se viven en la Argentina tiene que ver con los jubilados y la falta de acceso a los medicamentos: ves en las farmacias cómo los jubilados y las jubiladas hacen cuentas para ver qué pueden cuidar: si el corazón, si el riñón… porque todos los remedios no se pueden llevar. Eso es un espanto. El salario está pisado, las jubilaciones están pisadas. Hay una desconexión total del presidente con la realidad. La gente lo está pasando mal. Hay sobreendeudamiento familiar: no solo deuda con los bancos, sino con las tarjetas de crédito, con los financistas, con los prestamistas… ¡A tasas impagables! Y en vez de estar discutiendo cómo hacemos para alivianar eso, el presidente dice: «Bueno, si se endeudaron, que se joroben». Esa es parte, también, de las políticas económicas que están llevando adelante: en vez de discutir cómo alivianar el endeudamiento de las familias, vienen a reformar el Banco Central o la ley de tierras que quieren tratar el jueves en el Senado.
– ¿Cómo se puede replicar –si se quiere– un modelo como el del Frente Cívico, el cual ponderás, a nivel nacional?
– Tenemos que volver a representar, tenemos que volver a hablar con la gente desde un lugar de empatía, de amor, de solidaridad. Tenemos que volver a encontrarnos en ese lugar donde es posible un modelo de país que surja a partir de la generación de empleo… ¡De la esperanza de que se puede estar mejor! No hay que resignarse, no hay que bajar los brazos, porque lo que Milei hace, además de quebrar económicamente a las familias, es quebrar psicológicamente a las personas, y una vez que uno está quebrado psicológicamente, ya no tiene más ganas de luchar, de sentirse mejor, y cree que no puede; ¡pero el pueblo argentino puede estar mejor!
– Según un estudio reciente de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, el 65% desaprueba a Milei y más del 60% votaría por un cambio en 2027… ¿Percibís lo mismo?
– La gente no está pensando en quién va a votar el año que viene. Parece que las preocupaciones del día a día son tan grandes que no están pensando en la elección. Sí me parece que hay una gran decepción. Hay mucha gente que acompañó esto creyendo que iban a cerrar el Banco Central, que les iban a dolarizar el salario, que Milei iba a terminar con la casta. Están profundamente decepcionados porque están presentando un proyecto para sostener y fortalecer el rol del Banco Central; no solo no cobrar en dólares, sino que el peso está deprimido y las tarifas están dolarizadas, con lo cual el salario no alcanza; y si la casta está en algún lado, es en el gabinete de Milei: (Patricia) Bullrich, (Diego) Santilli, (Daniel) Scioli, (Federico) Sturzenegger, (Luis) Caputo, ¡no falta ninguno! Y con los peores vicios: lo de (Manuel) Adorni, ANDIS (Agencia Nacional de Discapacidad), $LIBRA… No fueron hechos aislados: fue parte de un modelo de saqueo del Estado argentino.
– Si los ciudadanos no están pensando en las elecciones, ¿qué rol les cabe –mientras tanto– a los políticos?
– Tener un oído en el pueblo. Cumplir con el mandato popular y no traicionarlo. Estar acompañando y sosteniendo este momento, por supuesto, en este caso, en la Cámara de Diputados, en la Cámara de Senadores, intentando no solo poner límites a las iniciativas que atentan contra el pueblo argentino, sino construir mayorías parlamentarias más allá de los saltimbanquis que andan dando vueltas por ahí y aquellos que traicionan a su electorado. Nosotros tenemos que estar parados donde estamos parados.
