Por cuarta vez en menos de una semana, la petrolera YPF volvió a modificar los precios de sus combustibles, lo que generó sorpresa, incertidumbre y malestar tanto entre automovilistas como en los propios estacioneros. La continua oscilación de tarifas —con subas, bajas y nuevas subas— provocó una fuerte confusión en el sector y entre los consumidores.
Este viernes 8 de agosto, las pizarras de las estaciones de servicio volvieron a mostrar cifras actualizadas. Con la nueva suba, los valores quedaron de la siguiente manera:
Nafta Infinia: $1.560
Nafta Súper: $1.356
Diésel 500: $1.408
Infinia Diésel: $1.578
Los cambios llegan apenas 48 horas después de que la empresa aplicara otro ajuste. El pasado miércoles, los precios eran ligeramente más bajos: Nafta Infinia $1.560, Súper $1.338, Diésel 500 $1.400 e Infinia Diésel $1.569, según informaron estacioneros locales.
Lo llamativo de la situación es que en lo que va de la semana ya se registraron al menos cuatro movimientos de precios, una dinámica poco habitual en el rubro, que tradicionalmente actualiza sus valores una vez al mes o ante decisiones fiscales del Gobierno nacional.
“Nunca habíamos visto una cosa así, que suban y bajen los precios tantas veces en tan poco tiempo. No sabemos qué decirle al cliente cuando pregunta por qué hoy vale más que ayer”, comentó un empleado de una estación de servicio de la capital santiagueña.
La situación también despertó inquietudes en el ámbito comercial, ya que muchas estaciones trabajan con márgenes ajustados y deben enfrentar estos vaivenes sin una comunicación clara de parte de la petrolera.
