Oriundo del paraje Lote 39 —hoy Buen Paso—, cercano a la ciudad de Añatuya, nació el 25 de marzo de 1951 y desde joven encontró en el acordeón la voz que lo acompañaría toda la vida.
Con más de 50 años de trayectoria, Luna se convirtió en un referente indiscutido del chamamé, llevando el sonido de su tierra a escenarios provinciales y nacionales, y ganándose el reconocimiento como “El Rey Santiagueño”.
A lo largo de su carrera, dejó una amplia discografía que marcó a generaciones de seguidores, con títulos emblemáticos como “A Mi Querida Añatuya”, “Para la Paisanada”, “30 Años con el Chamamé” y “Y Sigo Siendo el Rey”. Cada obra reflejaba su estilo auténtico, campero y profundamente ligado a la vida y tradiciones de Santiago del Estero.
En numerosas ocasiones fue homenajeado por colegas y festivales que reconocieron su aporte invaluable a la cultura popular. Su acordeón no solo hizo bailar y emocionar, sino que también se convirtió en símbolo de identidad para miles de santiagueños.
Hoy, el legado de Pastor Luna trasciende su partida y seguirá vivo en cada chamamé que se escuche en los patios, festivales y celebraciones populares de la provincia y del país.
