Entre los grupos de servidores activos de la comunidad católica de Santiago del Estero se encuentran los Servidores Padre Pierre, un nombre cargado de historia, entrega y profundo compromiso con el prójimo. Como cada año, ya ultiman detalles para viajar y formar parte de la fiesta grande en honor al Señor de los Milagros de Mailín, una de las manifestaciones de fe más convocantes del norte argentino.
El grupo tuvo su inicio en 1994, cuando realizó su primer servicio durante el Congreso Eucarístico Nacional celebrado en la provincia. Aquella experiencia marcó el comienzo de un camino que, con el tiempo, se consolidaría como una misión sostenida en la fe y la vocación comunitaria. Al año siguiente comenzaron a prestar servicio en el Santuario de Mailín, tarea que desempeñan de manera ininterrumpida hasta la actualidad.
Durante los días centrales de la festividad, las responsabilidades asignadas son múltiples y fundamentales para el desarrollo ordenado de la celebración. Entre ellas, la custodia de la imagen cuando se encuentra en el templete, el ordenamiento del tránsito en la calle principal y en el sector del árbol sagrado, así como el control de los puestos de venta ubicados en el perímetro del santuario.
Además, los servidores cumplen una función clave en la organización del ingreso de los fieles, facilitando el acceso para presenciar las misas y acercarse a bendecir objetos religiosos durante los cuatro días que dura la fiesta grande. Su presencia silenciosa pero constante permite que miles de peregrinos puedan vivir la experiencia con mayor tranquilidad y recogimiento.
