Con el objetivo de enriquecer y diversificar la oferta turística provincial, agentes de las áreas de Informes, Promoción y Prensa de la Subsecretaría de Turismo participaron en una importante capacitación sobre producción vitivinícola. El encuentro se realizó en la «Bodega Finca María del Pilar», ubicada en la vecina ciudad de Beltrán.
Personal especializado de la bodega, incluyendo enólogos y guías, brindó asesoramiento detallado sobre la preparación, cosecha de las uvas santiagueñas y el proceso paso a paso de elaboración del vino, producido bajo estrictas normas de calidad. Esta inmersión técnica es clave para que los promotores turísticos puedan transmitir la calidad y el proceso detrás del producto local.
Estrategia turística: La importancia de la formación constante
La capacitación continua y especializada es de vital importancia para el desarrollo del sector turístico en la provincia. En un escenario donde Santiago del Estero busca consolidar su oferta, resulta estratégico que el personal de atención y promoción posea herramientas sólidas para asesorar a los visitantes.
En este sentido, el enoturismo emerge como un segmento con enorme potencial. El crecimiento de los viñedos, con ejemplos notables en Beltrán y las nuevas producciones que se suman en localidades como Pinto, exige que la Subsecretaría de Turismo eleve el nivel de conocimiento de su personal. Los agentes ahora cuentan con más herramientas para asesorar a los potenciales turistas que visitan la provincia, presentando la vitivinicultura como un nuevo y atractivo segmento de la «Ruta del Vino Santiagueña» en desarrollo.
Finca María del Pilar: Un modelo productivo en la región
El imponente viñedo de Finca María del Pilar sirvió como aula a cielo abierto, destacándose como un modelo de gestión y tecnología. Su extensa superficie y el equipamiento de avanzada la convierten en un referente para otras instalaciones del rubro que ya operan en la provincia.
La experiencia práctica en la bodega no solo se centró en la técnica de la producción, sino también en el relato y la historia que envuelve a cada botella.
Al dominar esta narrativa, los agentes de turismo pueden ofrecer una experiencia más profunda y memorable, incentivando a los visitantes a explorar los diferentes polos vitivinícolas que están naciendo en Santiago del Estero.
