Gas envasado: otro aumento, clientes indignados y preocupación en taxistas

Tal como lo había adelantado Nuevo Diario en ediciones anteriores, el gas envasado en Santiago del Estero volvió a sufrir un incremento. Luego de haberse dado una suba del 25% al 30% la última vez, esta primera semana del año se concretó lo que empresarios y trabajadores del sector habían adelantado. Este sería otro de los tantos golpes al bolsillo de las familias santiagueñas, en torno al complejo contexto social, económico y político que atraviesa el país.

Por ello, ayer se actualizaron los valores en expendedoras y depósitos, y las garrafas de 10 kilogramos ahora tienen un costo de $6.000 y el tubo de 45 kilogramos a $21.500, en los depósitos. En cuanto a esto, en los almacenes y kioscos barriales, las garrafas varían desde los $8.000 a $10.000.

Según indicaron los empresarios y comerciantes del gas envasado, este porcentaje de incremento sería uno de los más altos junto a los que se dieron en los últimos meses del año pasado, ya que rondaría en más del 50% de suba, siendo que el año pasado los más altos fueron hasta el 30%. Y sumándolo a los anteriores del 2023 ya sería el noveno incremento en el valor de estos productos.

“Es una situación muy complicada la que estamos viviendo, realmente cuando recibimos los precios actualizados, no pensamos que iba a ser tan alto el porcentaje. Se había dicho de un aumento del 150%, en los depósitos, hay un aumento de más del 50% con respecto al precio anterior, pero en almacenes si se da ese porcentaje”, explicaron.

Lo último que faltaba

En medio de toda esta jornada de aumentos, incrementos y un ambiente de incertidumbre ante la situación del país, una fila larga de personas se vio en la entrada de una expendedora de gas envasado en el barrio 17 de octubre de La Banda. “¡Ven a lo que hemos llegado! ¡Vean, vean! Seguro alguno de los que está haciendo la fila aquí votó a Milei ¡Miren la situación que estamos viviendo”, expresó a los gritos una de las personas que estaba entre los últimos lugares de la larga fila, sin una sombra que lo protege y ante la lentitud de la atención del local.

Esta afluencia de personas se debió a dos razones: por un lado, el bajo precio al cual estaban a la venta las garrafas de 10 kilogramos, a 5.000 pesos, mientras que en otros lugares ya habían actualizado a 8.000 y 10.000 pesos (el doble); por el otro, no sabían si iban a mantener ese precio en ese lugar o si a la tarde o este viernes ya iban a aumentar también.

“Es increíble que hayamos llegado a esta situación. Todo porque a nadie le importa lo que pasamos nosotros, los pobres, los trabajadores. Por todos lados nos están golpeando”, brindó su testimonio Mario, un vecino del barrio El Tuscal. Así como él, otros vecinos de barrios como Río Dulce, Matadero y San Javier, también se encontraban a la espera de ser atendidos.

A los taxistas también

“Hoy, para alquilar una unidad y trabajar como taxista, tienes que tener entre 28 y 30 mil por día, y buscar de ahí para arriba las ganancias. Porque tienes que llevar el alimento a tu familia”, comentó Luciano Ledesma, presidente de la Asociación de Propietarios de Taxis y Radiotaxis de Santiago del Estero, en diálogo exclusivo con Nuevo Diario.

Ante el aumento del GNC y del combustible, dos indicadores principales que movilizan las finanzas de este transporte, comentó que la situación es preocupante para todos y para ellos también. “Antes los aumentos que se daban eran de un 7%, un 12%, pero ahora en menos de un mes hubo un acumulado de aumento de casi el 100% y contra eso no podemos llegar a reaccionar. Lo que se trabaja hoy día a día es para subsistir”, enfatizó.